En Jordania hemos entregado ya las primeras 200 mascarillas a los escolares que participan en nuestro proyecto de refuerzo educativo. Son niños y niñas de familias refugiadas sirias que no acceden a la educación formal en centros educativos públicos jordanos, muchos de ellos saturados, por falta de recursos o por estar años sin escolarizar. Global Humanitaria, a través de su contraparte Al Mahd, les imparte clases de refuerzo para mejorar sus aprendizajes , que se incorporen en cuanto sea posible a la escuela ordinaria y tengan así una oportunidad de futuro.
Si bien en estos momentos las escuelas están cerradas, se prevé que en febrero se reanudará la educación presencial, por lo que para garantizar la seguridad y el bienestar de todos nuestros estudiantes y de sus familias, Global Humanitaria se propone conseguir donativos suficientes para entregar 2.000 mascarillas más ¿Nos ayudas a conseguirlo? Puedes hacer tu donativo.

La educación como derecho fundamental
A pesar de las dificultades y las restricciones impuestas por la pandemia, en cuanto ha sido posible Global Humanitaria y Al Mahd han continuado con su trabajo en Ammán y Madaba, disminuyendo el número de alumnos por clase e incrementando el número de clases a impartir, atendiendo a las medidas preventivas de seguridad e higiene. Además de clases lectivas se llevan a cabo actividades terapéuticas adecuadas a la experiencia vital de estos niños que a la pandemia suman historias de exilio, separaciones o pérdidas de familiares. También hemos entregado ropa, mochilas y material escolar para 120 alumnos y distribuido paquetes con alimentos a familias en situación de vulnerabilidad extrema. Si bien en Amman continuamos en el mismo emplazamiento (Abu Nseir), en Madaba nos hemos desplazado al interior de un asentamiento para refugiados (Hai Nazzal) con el objetivo de aumentar el alcance de nuestro trabajo, más ahora con la situación de crisis provocada por la pandemia de Covid-19.

Refugiados en el país vecino
Jordania es receptora de más de 1,8 millones de refugiados sirios que tras 10 años de guerra aun no pueden volver a sus país de origen . Los conflictos en países vecinos, la afluencia de refugiados y la pandemia dejan a la economía jordana en una situación crítica que afecta especialmente a los que ya parten de una situación más vulnerable, como es el caso de la población refugiada, con problemas de acceso al trabajo, a la salud y a la educación. A pesar de los esfuerzos del gobierno jordano, muchos de ellos se quedan fuera de las ayudas y de la asistencia.

Hasta hoy, en todo el país hay 321.298 casos de Covid-19 confirmados y 4.239 fallecidos. (Fuente: OMS)