En Kafanadougou, el nuevo comedor escolar esperaba el inicio de las clases para que pudiéramos inaugurarlo y acabamos de hacerlo: el pasado martes  los más de 160 escolares del centro pudieron utilizar el comedor cuyo objetivo es  la mejora nutricional de los niños  y un apoyo a la asistencia escolar continuada.

Según las encuestas nutricionales realizadas por UNICEF en 2006, aproximadamente el 34% de los niños marfileños padecían desnutrición crónica, con retraso en el crecimiento. La situación ya precaria se deterioró aún más después de los disturbios postelectorales que estallaron en noviembre de 2010, que causaron alrededor de 3.000 víctimas y un millón de personas desplazadas.

En la zona rural la desnutrición viene determinada por una dieta inadecuada, el acceso limitado al agua y la falta de servicios médicos. La ausencia de apoyo institucional en un contexto de mayor inseguridad alimentaria y las condiciones generales de pobreza, contribuyen a agravar el problema.

En todo el país las clases se han ido reanudando desde mediado de mayo, aunque en la mayoria de las escuelas en zonas rurales  no disponen de medios para acatar las normas de higiene y distancia y el uso de mascarillas.

Imagen: Nuevo comedor escolar en Kafanadougou ( Daloa, Costa de Marfil)  (Global Humanitaria/Sapharm)